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Se me han acercado varias personas intrigadas por la Academia Reglana de la Lengua Española, la ARLE, y lo que ella hacía y pensaba. Hay que decir que a la ARLE le va muy bien. Oficialmente, la ARLE reconoce que el español hablado en Regla es el español cubano, y que este a su vez es un dialecto del español caribeño. A partir de ahí, la ARLE decidió hacer lo que la Academia Cubana de la Lengua no hizo, que fue aprovechar las características del español cubano para difundir la cultura, asumiendo la condición caribeña.

No, dice la ARLE, la ACL se lanzó gustosamente en el camino de la colonia cultural. Excepto el seseo y el yeísmo, que son comunes a todo el español americano, se avergonzó de todas la características del español cubano. De vez en cuando, se escuchaban en Cuba maestros hablando de la distinción b-v, o haciendo un dictado pronunciando las zetas como en España. Se machacaba el vosotros en las escuelas. Anatema sobre nuestras eses aspiradas. Pronto hasta el uso de “de que”, que es correctísimo, fue llamado de vicio de habanero. La confusión de r-l era un problema de logopeda, y nuestras consonantes geminadas eran lo peor de lo peor. En vez de editar un Diccionario Cubano, se impuso el DRAE y las normas de la Academia Española. Los anglicismos eran perseguidos.

Nada de eso, dice la ARLE, nuestra lengua es el mejor español para aprender. ¿Cómo así? Pues es muy simple, sólo basta deshacerse del complejo de inferioridad y ver las cosas objetivamente.

El español más hablado

Existen en el mundo de 400 a 500 millones de hablantes de español como lengua materna. Cuba, a diferencia de la propia España y de los países americanos, no tiene otra lengua. A diferencia de Argentina, Costa Rica o Uruguay, en vez de elevar la variante cubana a lengua nacional, la rebajaron. Sin embargo, el español caribeño merecería ser la norma del español. Veamos primero este cuadro, con las principales variantes del español y los hablantes (las cifras son aproximadas):

Variante Hablantes (Millones) % del total
Español 508 100
Caribeño 176 34.6
Mexicano 110 21%
Andino 65 12.8
Argentino 44 8.7
Centroamericano 42 8.3
Castellano 40 7.9
Chileno 17 3.3
Andalús 8.5 1.7
Filipino-Chabacano 2.5 0.5
Canario 2 0.4
Ecuatoguineano 1 0.2
Otros ¿? ¿0.6?

 

Es decir, que la variante Caribeña es la más hablada en términos absolutos, y que cualquier norma debería tener en cuenta los tres grandes centros: caribeño, mexicano y andino, y quizá al argentino y centroamericano.

Además, resulta claro que tratar de imponer en una norma características que se dan en menos del 8% de los hablantes, es pura y simplemente pedantería. Nada de distinción s-c, lleísmo (léase lieismo), eses apicales, des y tes interdentales. El que quiera aprender dialecto castellano, que lo aprenda, pero sin duda alguna no estará aprendiendo una norma cosmopolita. Ahora, ¿cuáles son las principales diferencias que distinguen a los dialectos? He aquí las principales, y luego veremos cómo se comportan en cada uno.

Principales Rasgos de los Dialectos Españoles

Aspiración de la ese final: pronunciar las eses de final de sílaba y palabra como un sonido glotal, similar o más suave que la h inglesa: Loh niño(h) por los niños; bahta por basta. También aspiración de la h inicial, hombre y no ombre.

Nasalización de las vocales: las vocales seguidas de m y n se nasalizan: elloh cantã, en vez de ellos cantan

Yeismo, pronunciar la “y” y la “ll” con sonido de y. Lleismo: conservar el sonido original de la “ll”, igual a la lh portuguesa, más o menos como li (lluvia sería liuvia). Sheísmo, ambas se pronuncian como sh.

Betacismo: pronunciar igual la b y la v, es lo correcto en la norma actual, pues el sonido v como la v inglesa se perdió hace siglos, hoy sólo se da mayormente por influencia de otras lenguas.

Leniciones: son pronunciar los sonidos más suaves: de la ch: la ch original se pronuncia fuerte, la tch de las otras lenguas. La lenición sería pronunciar como sh. De la jota-ge: el sonido fuerte original se suaviza a una jota suave o incluso a una h aspirada, como en ingles. [χ] pasa a [x] y a [h]

Leísmo: confundir el pronombre del complemento directo (lo vi) con el del indirecto (le vi)

Seseo: pronunciar la s-c-z como ese (esta ese es distinta de la ese en la península)

Voseo: usar el pronombre vos, con una conjugación propia

Ustedes vs Vosotros

Elisiones: pérdida de alguna letra

Confusión de líquidas: intercambiar r y l

Geminación: cambiar r y l cuando están antes de consonante por la misma consonante: ardiente: addiente, altivo: attivo,

Uso del pretérito compuesto: para acciones recientes o que tengan efecto hasta hoy, o sólo para las que tienen efecto hasta el momento (“he trabajado este año” o sólo “trabajé este año”).

Con eses trece rasgos, podemos ver lo siguiente:

 

Dialecto s-h a-ã y-ll b-v Ch-sh j-h Leísmo Seseo Voseo Uds – Vst Elisiones r-l Geminación Pretérito

Simple o compuesto

“Norma actual” s a y-ll b ch [χ] No No Vst no No No Ambos
Caribeño h ã y b sh h no No Uds  simple
Mexicano s a y b ch [x] no No Uds no no +simple
Andino s a ll-y b ch h No si No Uds +simple
Argentino h a sh b ch h no si Uds No No +simple
Centroamericano s a y b ch h no Uds no no +simple
Castellano s a y-ll b ch [χ] no No Vst no no Ambos, + compuesto
Chileno h a y b-v sh h no si Uds +simple
Andaluz h ã y b sh h No No Uds + compuesto
Canario h ã y b sh h No No Uds simple

 

En el caso del Andaluz, tiene muchas más irregularidades fonéticas, gramaticales y léxicas. El mexicano tiene otras irregularidades gramaticales, y el uso de dos consonantes más, ts y tz, provenientes del nahualt, Además, en el sur de México se aspira la ese a h.

Un dialecto que es universal

Vean que algunos rasgos del español Caribeño son mayoritarios en el español en general, aunque algunos no se consideren norma: yeísmo, betacismo, lenición de la j a h, ausencia de leísmo y voseo, seseo, uso de ustedes, elisiones, geminaciones, confusión de r-l, uso de los pretéritos. También son mayoritarios la aspiración de la ese a h y la lenición de la ch, considerando que muchas de los dialectos que hemos señalado como que no, poseen zonas que sí ocurren estos fenómenos. El único rasgo que no es mayoritario es la nasalización de las vocales ante n y m (y la consiguiente velarización de la n final), pero en general en español esas vocales se nasalizan levemente, y la característica presente en el español Caribeño es una nasalización más fuerte, de modo que en realidad no es muy distinto.

Así pues, ya lo sabe. Si quiere aprender un dialecto del español universal, cosmopolita y que es lo más cercano a una norma real, ¡Aprenda español del Caribe, aprenda español reglano!

O mejor:

No yoreh, no te preocupeh, Sé ũ mushasho ĩtelihẽte, usa loh sapatoh biẽ puehtoh y amarra’oh, oye nuehtroh aggumẽtoh ¡Aplẽde ehpañol del Calibe, aplẽde ehpañol reglano!

 

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Ajedrez en Cuba

Publicado: 21 octubre, 2011 en Cuba

Creo que uno de los mejores recuerdos que el Malvado Editor tiene de Cuba es el ajedrez. Aprendió las reglas primero en una revista de dibujos (una especie de cómic enteramente dedicado a enseñar ajedrez para niños) y luego en un libro llamado “Viaje al Reino del Ajedrez”, un libro ruso traducido al español de una de aquellas editoriales, Raduga o Mir o Progreso…

Casi todo el mundo sabe que en la URSS el ajedrez llegó a ser materia impartida en las escuelas. En Cuba no tanto, lo que resulta extraño considerando que un campeón mundial y probablemente el mejor jugador de todos los tiempos, Capablanca, era cubano. En todo caso, se jugaba ajedrez en las escuelas en Cuba, y mucho. Recuerdo algunas tardes en que mi concepto de deportividad era mantenerme jugando hasta la última pieza, como si fuera una maratón. Sólo algún tiempo después aprendí a bajar la cabeza, o sea, a bajar el rey cuando todo estaba perdido. En la escuela primaria también tuve el contacto con la primera variante del ajedrez. Se trataba de lo que en inglés se llama suicide chess y que era llamado por nosotros come-come.

Por cierto, que otro de los usos de las piezas de ajedrez era jugar damas. Me he acordado de él al leer un artículo sobre una supuesta variante de ajedrez nativa de Alaska, que resultó ser sólo el juego de damas jugado con piezas distintas una de otra. Claro, todas con su nombre, y el jugador tenía que decir el nombre de la pieza antes de mover (y eran, si no recuerdo mal, 22 de cada lado). Una especie de torneo de memoria también.

Pero me voy del tema. La época dorada de jugar ajedrez fue durante el pre-universitario, donde un torneo extendido por tres años con el gran Joel Hortelano, terminó con una victoria mía, varios empates sudados y, si la cuenta no me falla, cerca de 150 victorias suyas. Yo nunca he sido un gran jugador, nunca he podido memorizar aperturas, excepto la Ruy López y las cinco primeras jugadas del Gambito Nórdico. Recuerdo también que allá en el Club de Ajedrez de Regla lo que hacía furor era la variante Dragón de la Defensa Siciliana, por la cual llegué a concebir un verdadero odio.

Con el paso del tiempo, el Malvado Editor ha “degenerado” en una de esas personas que llaman al ajedrez FIDE de ortodoxo, y que se apasionan por variantes lejanas en el tiempo, como el shatranj o el Courrier, regionales como el Xiangqui chino, el Shogi japonés, el Makruk. Se deleita cuando aprende de un ajedrez siberiano. Ahora milita en los que creen que el antepasado de los ajedreces surgió en el Imperio Kushán o en el reino greco-hindú posterior.

Si usted también siente que el ajedrez que aprendió en la escuela es demasiado uno para un mundo tan plural, le recomiendo pasar por  www.chessvariants.com. Quien sabe y me desafía para una partidita…

La nación “invencida”

Publicado: 23 septiembre, 2011 en Cuba

Donde más le dolió a Cuba la separación de Regla fue en el imaginario popular.  A fin de cuentas, había perdido una guerra con una nación de… 9 km2!

Lo curioso fue que, haciendo un esfuerzo, los periodicos cubanos decidieron acordarse del periodismo investigativo y hasta se alegraron con lo que hallaron: Cuba no perdía una guerra desde la independencia en 1902. De hecho, la última derrota había sido en 1879, la Guerra Chiquita. Había ganado todas de ahí en adelante:

– la guerra de independencia den 1898

– la Primera Guerra Mundial

– la Segunda Guerra Mundial

– las Guerras Africanas, que nunca fueron oficialmente declaradas pero que militarmente no fueron tan mal:

Argelia (1962, por cierto, cumpliendo un pacto de ayuda mutua entre el M-26-7 y los rebeldes argelinos, menos mal que en Cuba ganaron primero, ustedes se imaginan argelinos en la Sierra Maestra?); Congo-Brazzaville, 1965; Guinea Bissau del 65 al 74; Angola y Namibia del 75 al 90; Etiopía 1978, y algunas más que se me escapan.

Por cierto, que a Cuba con las guerras mundiales le pasó como con el Nóbel, que lo “ganó” un varios cubanos… como parte de la Cruz Roja y del Panel de la ONU sobre Cambio Climático. Como parte de una coalición, se nota menos.

Entonces los cubanos comenzaron a lamentarse: más de 150 años sin perder y ahora Regla les paraba el invicto…

Como muchos países, ese complejo de inferioridad fue compensado con un nacionalismo exaltado. Comenzó a hablarse de la “nació inbencida” (nación invencible en cubanés) y de la fundación de la Gran Cuba. Esta reuniría: “todos los territorios hoy extranjeros que alguna vez pertenecieron, dependieron o fueron descubiertos por Cuba”.

La cosa va para largo, pues la lista exahustiva sería: la III República de Cuba (la fundada tras la secesión de Regla), la República Ultramarina de Regla, México Central y Yucatán, por las expediciones cuando Cortés era Gobernador de Cuba; Florida, por que Hernando de Soto era Gobernador de Cuba; la islita de Navasa, Jamaica, las Bahamas, ciertos quilombos angolanos que fueron gobernados por cubanos desertores cuando las guerras. Se está pensando si incluir a Sidney, pues un cubano fue alcalde de la ciudad en el siglo XIX (naufragó en Australia).

Pero no juzguemos tan duro a los cubanos. En un mundo donde alguien quiere crear el Imperio GEnerador Socialista Hispánico  (http://izquierdahispanica.org/2011/imperialismo/, hay que bajar un poco si no no se ve), una Gran Cuba no parece tan loca.

Nacimiento de una Nación

Publicado: 13 agosto, 2011 en Cuba, República Ultramarina de Regla
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La TriesteladaBueno, pues un día tenía que suceder. Regla, que durante muchos siglos pasó gran parte de su tiempo pasando del Municipio de Habana al de Guanabacoa y viceversa, ha devenido una micronación ucrónica. O al menos así lo ha querido este malvado Editor, que le ha dado un blog para:

1) Continuar la larga tradición de micronaciones como Sealand, Conch Republic, Araucania, Hutt River… Para enterarse de su historia, independencia, noticias, forma de gobierno, crisis y chismes, usted va a querer estar al tanto de los posts en nuestra categoría RUR (República Ultramarina de Regla)

2) Para agitar con todo el furor el látigo jornalístico contra la antigua metrópoli, Cuba. Bromas aparte, esta es la zona de las crónicas de la memoria y comentarios sobre el presente. La escritura del exilio, en fin.

Por cierto, ¿ya vieron ustedes que hoy es viernes 13 de agosto? No era la intención, pero vamos a dejar ese como la fecha de nacimiento de la (en reglano) Jepúb’lica Ut’tamalina de Jeglá.